Como funciona un sistema racista ha envenenado el agua en Flint, Michigan

Por: LOUISE SEAMSTER Y JESSICA WELBURN

Agua contaminada esta envenenando a miles de niños en Flint, Michigan, una ciudad mayoritariamente Afro-Americana. Los altos niveles de plomo en las aguas de Flint pueden crear una plétora de problemas de salud crónicos incluso daño cerebral, anemia, problemas con los riñones y de comportamiento.El miércoles 6 de enero, el gobernador de Michigan, Rick Snyder declaró un estado de emergencia en los condados de Flint y Genesse en respuesta a los altos niveles de plomo en los abastecimientos acuíferos de Flint. La fiscalía nacional ha iniciado una investigación para identificar los responsables, y el cinematógrafo Michael Moore ha hecho un llamado para que apresen al señor Snyder. Sin embargo, esta investigación debe de ir más allá de un individuo, porque la crisis actual es un resultado directo de las políticas raciales del estado.

Los ciudadanos de Flint, 52 por ciento de los cuales son Afro-Americanos, han sido privados de sus derechos a gobernar su ciudad desde el 2011. La Ley de Administración Financiera de Emergencia (EFM por sus signas en inglés) vigente en Michigan permite que el gobernador nombre oficiales públicos sin elecciones para que controlen a una ciudad declarada en crisis fiscal. A lo largo del estado de Michigan, los EFMs han sido asignados principalmente a las ciudades que están pobladas mayoritariamente por Afro-Americanos. Durante la última década, más de la mitad de los Afro-Americanos en Michigan – comparado con solo el 2 por ciento de los blancos – han vivido bajo la tal llamada “Administración de Emergencia”. Estas están supuestas a tomar el control de las ciudades basadas en una evaluación neutra de las circunstancias financieras – pero los municipios que son mayoritariamente blancos con problemas económicos similares no han visto la imposición de esta ley. El envenenamiento de Flint es uno delos efectos de deshacerse de forma sistemática de los derechos civiles en Michigan.

La crisis de agua de Flint comenzó en el 2014 cuando, para ahorrar dinero, los oficiales nombrados sucesivamente como EFMs, Ed Kurtz y Darnell Early, cambiaron la fuente de agua de la ciudad, pasando a utilizar las aguas del Rio Flint en vez de renovar el contrato de abastecimiento de aguas con la ciudad de Detroit – un abastecimiento seguro, y consistente. Inmediatamente los residentes de Flint se quejaron de las aguas sucias que salían de sus llaves, sin embargo los oficiales ignoraron las preocupaciones de salud pública, incluso el sucesor de Early, Gerald Ambrose.

Para Marzo del 2015, los oficiales sabían que las aguas estaban contaminadas con la bacteria de E. Coli y substancias carcinogénicas. En otoño, se reveló que las aguas potables de los residentes contienen altos niveles de plomo y cobre, contribuyendo a los problemas de salud que ya se habían reportado. A pesar de las garantías públicamente declaradas por parte del Departamento de Control Ambiental de Michigan indicando que los residentes deberían de “calmarse”, un equipo de investigación externo, de la universidad de Virginia Tech, encontró niveles de plomo 16 veces por encima de lo permitido. Además, un pediatra local encontró que los casos de envenenamiento de plomo se duplicaron en los niños de Flint en solo un año. (Hay dos veces más niños negros que blancos en Flint.)

Fue solo luego de la atención mediática nacional que el estado ofreció disculpas y proveó filtros de llave para los residentes. La ciudad volvió a abastecerse del agua de Detroit en el 2015, pero los expertos argumentan que la infraestructura de la ciudad fue dañada por las aguas corrosivas del Rio Flint. Por lo tanto, los niveles de contaminación aún siguen altos, ya que las tuberías carcomidas quizás no puedan prevenir que sus toxinas contaminen las aguas.

¿Qué le dio a esta persona, un oficial nombrado sin elecciones, el poder de envenenar a la ciudad? La Administración Financiera de Emergencia, la cual otorga poder virtualmente sin límites a oficiales nombrados sin elecciones, enmarca el corazón de esta historia.

La ley de EFM, tal como fue diseñada e implementada, se basa en la suposición de que no hay necesidad de tener democracia en las ciudades Afro-Americanas y que el estado sabe lo conviene. Pero el estado comparte la culpa por los problemas económicos de Flint: cortó casi $55 millones de ingresos que se esperaba llegar a Flint desde el 2003 al 2013 en una política que recortaba los fondos desproporcionalmente a ciudades ya empobrecidas (y mayoritariamente Afro-Americanas).

Seis EFMs han gobernado a Flint durante los últimos 23 años. Dado que los déficits de presupuestos están por encima de cualquier otra consideración, las decisiones financieras de los EFMs han salido directamente del manual de la austeridad, incluyendo los recortes de salarios o el despedir de los empleados públicos sindicalistas y vendiendo los bienes públicos. Las ciudades bajo EFM no tienen a quien fijar como responsable del impacto de estas decisiones – incluyendo las decisiones que resultan en aguas envenenadas.

Las aguas proveen una vista profunda de los efectos dañinos de las EFM sobre los ciudadanos Afro-Americanos. Varios EFMs por todo Michigan, incluyendo Flint, han manejado las aguas como una fuente de ingreso al incrementar el precio del servicio de aguas, intentando privatizar los sistemas de abastecimientos o prestando recursos del presupuesto de aguas.

Las EFMs en Detroit y Highland Park han implementado castigos severos a los hogares que no tiene la capacidad de pagar los altos precios de agua (hasta cementando las tuberías) mientras ignoran las deudas de las compañías delincuentes. Y en el caso de Flint, el despojado gobierno municipal no fue permitido completar una revisión de la calidad de agua independiente luego que se presentaron las quejas. Las aguas envenenadas de Flint demuestran lo tóxico que es la Ley EFM. A pesar que varias familias han presentado demandas contra Early y otros, es más probable que no ganen sus casos, ya que agencias gubernamentales no son responsables por el trabajo que desempeñan.

La ley EFM de Michigan priva a los residentes de derechos políticos básicos. Dado que los Afro-Americanos son más propicios a vivir en las ciudades donde implementaron la EFMs, son más propicios a ser impactados por las decisiones de estas. Nos queda preguntar: ¿Esto jamás pasaría en una ciudad mayoritariamente blanca? Esta ley y sus efectos revelan unas verdades muy incomodas acerca de raza y democracia en el 2016. The Root (La Raiz) apunta a fomentar y avanzar conversaciones de temas relevantes para la Diaspora negra a través de la presentación de opiniones de todas perspectivas, sean o no las opiniones del equipo editorial. Louise Seamster es candidata a doctorado en el departamento de sociología en la Universidad de Duke, y Jessica Welburn es profesora asistente en los departamentos de sociología y estudios Afro-Americanos en la Universidad de Iowa.

Originalmente Pulicado en: The Root (La Raiz)

Traducido Por: MANUEL MATOS

Puede seguir a Welburn en Twitter.

Fuente: www.theroot.com/articles/politics/2016/01/how_a_racist_system_has_poisoned_the_water_in_flint_mich.html?utm_content=bufferded2d&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

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